Decisión de Juzgado Cuarto de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y Tránsito de Merida (Extensión Mérida), de 21 de Enero de 2008

Contenido completo sólo para clientes

SOLICITA TU PRUEBA GRATIS
RESUMEN

En consideración de los argumentos que antecede este JUZGADO CUARTO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL Y DEL TRÁNSITO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO MÉRIDA, con sede en Tovar, DECLARA SIN LUGAR, por haber caducado, la acción incoada por la ciudadana BRUNA CHACON DE FILIAGGI, mayor de edad, venezolana, titular de la cédula de identidad Nº 1.705.011, domiciliada en la ciudad de... (ver resumen completo)

EXTRACTO GRATUITO

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

EN SU NOMBRE

JUZGADO CUARTO DE PRIMERA INSTANCIA CIVIL, MERCANTIL Y DEL TRÁNSITO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO MÉRIDA, con sede en esta ciudad de Tovar.

197º y 148º

PARTE DEMANDANTE: BRUNA CHACON DE FILIAGGI, venezolana, mayor de edad, viuda, titular de la cédula de identidad Nº 1.705.011, domiciliada en la ciudad de Tovar del estado Mérida y hábil.

APODERADO JUDICIAL: ELI SAUL CHUECOS LARA, inscrito en el IPSA bajo el Nº 100.314, domiciliado en Tovar estado Mérida y civilmente hábil.

PARTE DEMANDADA: ISNARDO GUILLEN PEREZ, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad Nº 4.469.362, domiciliado en la ciudad de Tovar, estado Mérida y hábil.

ABOGADO ASISTENTE: LUIS EMIRO ZERPA MOLINA, abogado en ejercicio, inscrito en el IPSA bajo el Nº 31.965, de este domicilio y hábil.

MOTIVO: NULIDAD DE CONTRATO.

LA DEMANDA

En fecha 12 de junio de 2006 (folios 1 al 3), ocurrió ante este Tribunal el abogado Eli Saúl Chuecos Lara, en su carácter de apoderado judicial de la ciudadana Bruna Chacón de Filiaggi, para demandar por Nulidad de Contrato de venta con Pacto de Retracto, al ciudadano Isnardo Guillén Pérez, manifestando que su fallecido esposo Marcos Filiaggi le dio en venta con pacto de retracto por la cantidad de CUATRO MILLONES DE BOLIVARES (Bs. 4.000.000,00) al ciudadano Isnardo Guillén un lote de terreno ubicado en el sector Cristo Rey, parroquia El Llano del Municipio Tovar del estado Mérida, según documento otorgado por ante la Oficina Subalterna de Registro Público del Municipio Tovar , de fecha 30 de noviembre de 1998, bajo el Nº 240, folios 191 al 194, tomo V del Protocolo 1º, y en el se estableció que el vendedor se reservaba el retracto convencional por el término de 6 meses contados a partir de la fecha del otorgamiento del presente documento, durante cuyo término tendría derecho a recuperar el lote de terreno previa restitución del precio de venta estipulado de conformidad con lo dispuesto en el artículo 1534 del Código Civil y el reembolso de los gastos expresados en el artículo 1544 ejusdem.

Indica el demandante que siempre interpretaron la negociación como un préstamo de dinero a interés y nunca como una venta, así como también el pretendido comprador Isnardo Guillen Pérez, pues este nunca se comportó como un verdadero propietario del bien, al extremo de que nunca tomó posesión del mismo ni intentó juicio reivindicatorio y en la actualidad su mandante es poseedora del inmueble.

Indica el apoderado actor que Isnardo Guillén Pérez, aprovechándose del estado de necesidad de la ciudadana Bruna Chacón de Filiaggi a causa de la precaria salud de su esposo convaleciente de un accidente cerebro-vascular, a fin de honrar el compromiso adquirido, le abono la cantidad de SETECIENTOS MIL BOLIVARES (Bs. 700.000,00) y conversó con él a fin de solicitarle una prórroga para la cancelación total del préstamo de dinero, hecho que no aceptó y al contrario exigió la cantidad de VEINTICINCO MILLONES DE BOLIVARES (Bs. 25.000.000,00) como condición para regresar el lote de terreno dado en garantía, con el objeto de hacer imposible su recuperación, lo cual hacia humanamente imposible pagar tal cantidad de dinero. Es ahí donde se tipifica la acción fraudulenta del ciudadano Isnardo Guillén en contra de su mandante y de su familia, ya que se ve a las claras que no existía un interés para regresar el inmueble a la familia Filiaggi, quien ha seguido habitando el inmueble que es parte del patrimonio familiar y del cual jamás pensaron deshacerse y menos por un precio vil como el expresado, detentando la cosa en forma pacifica, pública, no equivoca y con intención de tener la cosa suya como propia, como siempre ha sido, pues tanto su mandante como su fallecido esposo igual que el pretendido comprador siempre interpretaron la negociación como un préstamo de dinero a interés y no...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA GRATIS